¿Cómo proteger la diversidad?

La hetero-normatividad la cis-normatividad los binarios de sexo género y el impacto de la violencia

En este texto, quiero visibilizar los actos de violencia contra las mujeres con orientaciones sexuales, identidades y expresiones de género diversas o no normativas, LBTI (Lesbianas, Bisexuales, Trans e Intersexuales) y disidentes del género. Estas como violencias sociales contextualizadas, no sólo como un acto individual, sino que expresan los altos niveles de ensañamiento y crueldad. Por ejemplo: en varios casos documentados, las cuerpas sin vida de estas mujeres demuestran que han sido torturadas, sus genitales mutilados, sus cuerpas descuartizadas y marcadas con símbolos que denotan altos niveles de prejuicio.

En ese sentido, los actos de violencia contra estas mujeres, comúnmente conocidos como “crímenes de odio”, son actos lesbitransinterfóbicos, feminicidios y transfemincidios, es importante visibilizarlas bajo el concepto de “violencia por prejuicio basada en género”, siendo esté un fenómeno social, que se dirige contra dichas mujeres; tiene un impacto simbólico, y envía un mensaje de terror generalizado a estas mujeres y a otras mujeres en los territorios. De manera similar, se estima que la violencia contra las mujeres intersexuales es una forma de violencia por prejuicio contra la diversidad corporal y específicamente, contra las mujeres cuyas cuerpas no concuerdan con el estándar socialmente aceptado de cuerpos femeninos.

Si bien no es común que se inicien procesos penales y aplicación de disposiciones legales, se refuerza un ambiente que condona la discriminación, estigmatización y violencia contra dichas mujeres. Estos actos que van en contra de las leyes refuerzan los prejuicios sociales existentes y aumentan los efectos negativos que tales prejuicios tienen en las vidas de estas mujeres, particularmente en contextos donde la violencia por prejuicio contra las mujeres es predominante.

La falta y ausencia de la ley condona socialmente el abuso, reproduce la intolerancia, y ha sido utilizada para justificar, abuso policial, extorsión y tortura. Como resultado, estas mujeres sufren aún mayor discriminación y violencia, las cuales considero son incompatibles con el principio de igualdad y no discriminación, de conformidad con el derecho internacional de los Derechos Humanos.

Pese a que los artículos 1 (Derecho a la vida, a la libertad, a la seguridad e integridad de la persona) y 2 (Derecho de igualdad ante la Ley) de la “Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre” y el artículo 13 (Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica) de la “Constitución Política de Colombia” protegen el derecho a la seguridad personal, el derecho a la integridad personal, el derecho al libre desarrollo de la personalidad etc. La actividad legítima dirigida a proteger a las mujeres citadas es fundamental para alcanzar el bien común en una sociedad democrática. Los derechos humanos requieren que el gobierno colombiano prevenga y de respuesta esencial de la seguridad de las mujeres anteriormente enunciadas.

En Colombia, la situación de desplazamiento forzado interno de mujeres LBTI, particularmente en las áreas del país más afectadas por la presencia de los grupos armados, quienes hacen uso de métodos específicos de intimidación y amenazas de muerte dirigidas a estas mujeres. Estos métodos consisten principalmente en la distribución de panfletos, los cuales son ubicados en lugares públicos o distribuidos entre los residentes de una determinada ciudad o pueblo, y en ellos se anuncia que las personas incluidas en el panfleto deben ser asesinadas si no abandonan su lugar de residencia dentro de un periodo de tiempo usualmente corto.

Las bandas criminales (bacrim) o grupos armados son los responsables de distribuir estos panfletos, alegando que están implementando medidas de “limpieza social”. Los panfletos se refieren a las mujeres LBTI como “maricones” o “lesbianas que degeneran la moral y dan un mal ejemplo a los niños”.

En este sentido, debemos exigir el respeto y la adecuada interpretación y aplicación de las garantías establecidas en el “Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera” existe un “Compromiso con la promoción, el respeto y la garantía de los derechos humanos; Para el recibo y análisis de información relativa a violencia contra las mujeres o contra las personas LGBTI –y en particular para los casos de violencia sexual– se cuenta entre el personal con monitores capacitados para atender estos casos” (Acuerdo final; 2016: 1) esto debe servir como guía para encauzar la actividad pública en el respeto de los derechos humanos.

Referencias bibliográficas

  • Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera (2016) Página 1 de 310.
  • Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre Aprobada en la Novena Conferencia Internacional Americana Bogotá, Colombia, (1948) Página 2.
  • Constitución Política de Colombia (1991).
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Johanna Alexandra Pérez Rincón

Educadora

Estudiante de Licenciatura en Educación Comunitaria con Énfasis en Derechos Humanos – Universidad Pedagógica Nacional de Colombia. Líder de la línea disidencias sexuales y de género – Red Político Artística de Mujeres Jóvenes