Autismo y Trans

Mi amiga Gina Restrepo publicó en su muro de Facebook un capítulo de la serie «The Good Doctor«. Este capítulo el 14 de la temporada 1 titulado «She» un proceso de atención de urgencia a una chica trans, menor de edad por parte del Doctor Autista.

Excelente capitulo….. me encantaría leer sus opiniones…. no hay buenas o malas…. y se respeta todo comentario #niñastrans #trans #transgenero

Posted by Gina Restrepo on Sunday, June 2, 2019

Aunque

En realidad pienso se trata de especie de remake que hacen de para publicar en Facebook, porque lo que se lee en IMDb y en Wikipedia (en inglés), sobre el argumento de este capítulo es más complejo que lo que se muestra en esta versión. Asumo que es una obra derivada, que publico de buena fe y sin ánimo de lucro. No tengo ninguna intención de perjudicar los derechos de autor de nadie.

Spoiler Alert: Antes de seguir leyendo recomiendo ver el episodio

La protagonista del capítulo, Quinn Darby, es representada por la actriz Sophie Giannamore, que es una chica trans (puede verse acá su Instagram, su canal de YouTube y su ficha de IMDb).

Me gusta la comparación que se hace entre la condición del doctor Murphi y la de Quinn. Claro puede malinterpretarse en sentido de ver ambas como enfermedades mentales. Sin embargo, creo que es lo contrario, ninguna de las dos son enfermedades, aunque en ambos casos se salga de lo «normal» o de lo establecido.

El diálogo acerca de lo normal, es una muy interesante construcción, hay que conocer mejor a Simran Baidwan, la escritora de este capítulo.

Me gusta que se logra mostrar las muchas y muy complejas tensiones que hay ante la situación trans de una persona, sin entrar en el facilismo de los buenos y los malos.

Una de las características de la condición autista es que les cuesta trabajo ponerse en el lugar de otro, no tienen empatía por lo pueden ser cruelmente sinceros. El protagonista nunca había imaginado que una persona pudiera ser transgénero y como nunca se lo enseñaron en sus estudios no sabe como ubicarse, pero su curiosidad natural le obliga a indagar más en lo que le pasa y logra aprender y entender mejor la condición.

Desafortunadamente la condición de la chica a lo largo del capítulo es más la de objeto de las discusiones y no la de sujeto activo en ellas. Su madre, su padre, su abuela y sus médicos debaten, argumentan y sus opiniones y opciones son sojuzgadas por el sistema legal.

El tema de intervenir medicamente a niños y niñas trans con bloqueadores de la pubertad ha sido seriamente cuestionado por algunos pediatras que como el doctor Marcus Andrews se niegan a «remover un órgano sano» o a tratar una persona «sana».

Si bien se presentan los argumentos de parte y parte, el desenlace es del tipo «al final triunfa la racionalidad de la ciencia», que desdibuja las opciones de la construcción de la identidad individual por una potencial intención de procrear en el futuro.

Y me preocupa el mensaje sutil escondido, las afecciones de la chica se muestran como causadas por el uso de bloqueadores de la pubertad sin mostrar su frecuencia estadística o las condiciones específicas que la chica podría tener para llegar a esa situación.

En conclusión. Siempre me gusta que las personas trans se visibilicen. Me parece interesante la opción de comparar la condición trans con las enfermedades mentales como estigmas sociales y no como transtornos Me agrada que se muestre la posibilidad de debatir y los múltiples puntos de vista sobre la condición trans. Sin embargo, que en esa discusión la voz la afectada sea casi ignorada y que las decisiones médicas se tomen desde una racionalidad puramente corporal y un concepto estandarizador de lo que es sano.

Es lo que hay… tal vez menos en la vida real y en estas latitudes.